- 1 calabacín de unos 350 g
- 100 g de queso para rallar
- 2 cucharadas de harina
- 2 huevos
- 1/2 cucharadita de polvo para hornear
- Aceite de oliva
- Sal
Ralla el calabacín y el queso
Precalienta el horno a 200 grados, con calor arriba y abajo. Lava y despunta el calabacín, y rállalo o córtalo en tiras finas. Ponlo en un colador con una pizca de sal y déjalo escurrir durante 10 minutos para que pierda el exceso de agua. Ralla también 100 g de queso mozzarella, manchego, emmental... El que más te guste. También puedes utilizar queso ya rallado.
Prepara la masa
Pon el calabacín escurrido y el queso en un bol. Añade 2 huevos, la harina y el polvo para hornear, y agrega una pizca de sal. Mezcla todo bien hasta que los ingredientes se integren y la masa quede homogénea.
Divide la masa y hornea las crepes
Forra una fuente para horno con papel sulfurizado y vierte un poco de aceite de oliva; puedes extenderlo después con una brocha o una espátula. Con una cuchara, reparte la masa sobre el papel formando 6 tortitas de tamaño regular. Mételas en el horno previamente calentado y espera entre 20 y 25 minutos, hasta que estén bien doradas. ¡Sírvelas calentitas!

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